Chimen Aike: El desafío de crear una marca en tiempos de crisis

Buenos Aires – Después de pasar cerca de ocho años en Europa y trabajar para grandes marcas internacionales, el diseñador argentino Santiago García Trías lanzó su marca de indumentaria femenina, Chimen Aike.

Tuvimos la posibilidad de visitar su nuevo showroom en el barrio de Recoleta y conversar con él sobre su historia, su marca y sus próximos planes.

Chimen Aike: El desafío de crear una marca en tiempos de crisis

Estudiaste arquitectura y te convertiste en diseñador de moda…¿Cómo fue ese recorrido?

Todo fue bastante orgánico. No tenía planeado irme a vivir a Inglaterra, pero una amiga que estaba estudiando en Central Saint Martins me convenció para que mandara mi portfolio. Entré a la carrera de diseño en la que básicamente se hace toda la exploración de los textiles, que es lo que más me gusta y también desarrollé moldería, entre otras cosas.

¿En Londres trabajaste para marcas internacionales?

Sí, trabajé para Alexander McQueen, también hice proyectos para Burberry. Estuve en varias firmas, desde emergentes a más grandes.

¿Cómo llegaste a esas marcas?

Saint Martins tiene una plataforma para sus estudiantes donde hay una cartera de contactos muy importante. Es un proceso muy competitivo, no es seguro que te tomen, pero a través de la universidad se da la posibilidad de acceder.

¿Qué es lo que rescatas de esas experiencias?

El trabajo sin parar, la perseverancia, la paciencia y el perfeccionismo. Todo depende del formato, es decir una marca como Alexander McQueen tiene ciertos requisitos de trabajo. Yo estaba en el área textil y mis actividades eran muy puntuales. Pero si estás con una marca emergente cumplís tareas diversas, es menos estructurado, se hace de todo.

Chimen Aike: El desafío de crear una marca en tiempos de crisis

¿También estuviste en Paris?

Si, me mudé porque quería entender la moda tradicional. Ahí estuve trabajando para Lanvin e hice proyectos para Louis Vuitton. La moda en París es totalmente distinta a la de Inglaterra. En Paris hay una revaloración de la mano de obra artesanal, hay mujeres de 60, 70 años trabajando en las compañías. Todo es muy tradicional, si bien en Inglaterra, a mi criterio, creativamente están los mejores diseñadores, Paris es Paris.

¿Qué te llevó a volver a Buenos Aires?

Surgió la oportunidad de tener mi marca en Argentina. El proyecto me pareció muy tentador porque es un mega desafío entender el punto comercial y al cliente en un país que está constantemente cambiando.

¿Por qué tu marca se llama Chimen Aike?

Es el nombre de la estancia donde me crie, en el Sur de Argentina. Quiere decir “área volcánica” en lengua Tehuelche.

¿Qué tuviste en cuenta al armar tu firma?

En principio no quise sectorizarla pensando solo en el consumidor argentino. La marca tiene un proyecto de expandirse internacionalmente y estamos trabajando en eso. Así que todo lo que tiene que ver con la comunicación es bastante versátil.

¿Por qué le pusiste “Bang” a esta colección?

El nombre se me ocurrió mientras estaba diseñando porque tiene que ver con un cambio grande. Mi vida, ocho años afuera, la inestabilidad económica y el crear un proyecto en el medio del caos.

¿Cuáles son las prendas más representativas de esta propuesta?

Creo que donde más fui yo, fue en el diseño de los zapatos, las camperas y las estampas. Me arriesgué mucho más y creo que fueron los productos que más llamaron la atención. Eso me mostró, de alguna manera, que la sociedad argentina está más abierta y que ya no es como antes. Estuve varios años afuera y no sabía qué podía ser accesible y qué no.

Chimen Aike: El desafío de crear una marca en tiempos de crisis

¿Qué le recomendarías a alguien que se va a iniciar en su marca?

Paciencia, perseverancia, ser fiel a sus instintos. En mi caso, desde el primer momento, tuve muchos cuestionamientos así que para mi ser fiel a lo que hago es fundamental porque tiene que ver con la identidad del proyecto.

¿Cómo trabajan?

Producimos acá, algunas de las telas las traemos de afuera y los materiales argentinos los intervengo con estampas.

El proceso de producción en Argentina fue intenso. En los talleres están acostumbrados a copiar, entonces lo primero que te piden es la muestra y cuando hay que generar una prenda de diseño de autor a veces se complica. Fue difícil al principio establecer ese diálogo, pero ahora trabajamos con tres talleres distintos y ya saben de qué se trata lo que queremos hacer.

¿Cuáles son tus próximos planes?

Me gustaría ampliar el proyecto y que se genere una plataforma curada de diseño aunque todavía no está claro cómo sería la incorporación de estos productos.

Fotos: Chimen Aike

 

Noticias relacionadas

MÁS NOTICIAS

 

ÚLTIMAS OFERTAS DE TRABAJO

 

LO MÁS LEÍDO